domingo, 10 de junio de 2012

Pechito

Esta es la bitácora que debía de la visita a la muestra de Canogar en el espacio Fundación Telefónica. (La pre entrega es la entrada anterior).
De ella me quedó la permanente discusión planteada de si las obras presentadas eran o no instalaciones. En cada una de ellas Jorge las ponía a prueba recorriendolas, metiendose en ellas. Esto parecía demostrar que sí eran instalaciones, ya que el espectador podía estar inmerso en ellas. El tema en discordia fue el guardia de seguridad que no permitía que el público recorriera las obras, por lo tanto poniendo en duda la cualidad de instalación de algunas de ellas.

El texto de Ana Claudia García trata justamente sobre esto. ¿Qué hace que llamemos a algo una "instalación"?
En él dice que son prácticas artísticas que no se encuadran dentro de las formas tradicionales de arte, sino entre ellas, en el espacio intermedio.
Es por eso, que lo que Canogar presenta en el espacio fundación Telefónica, son todas instalaciones. En ellas podemos notar todas las características que Ana Claudia García plantea en su texto.
No se aporta nada al reducir lo que abarca este término. Prefiero incluir dentro de este término cosas que no se conciben ni se piensan como tal.

Por eso, se analizará aquí la instalación que realiza en la vía pública Alejandro "Pechito", el artista más sobresaliente del barrio en que vivo.


Alejandro vive en la vereda de la calle Scalabrini Ortiz y Avenida Santa Fe hace 12 años. Al lado de la boca del subte de la línea D, entre el Restaurante Plaza del Carmen y la casa de quiniela que se ve en la fotografía.  Hace más o menos un año consiguió que le saquen un alargue a la vereda para que pueda tener electricidad. Gracias a ella puede tener una televisón por cable prendida las 24 horas, pudo tener la navidad pasada un arbolito con lucecitas prendidas y últimamente le permite explorar la técnica del karaoke y del playback, ya que tiene conectado un amplificador con equipo de música y micrófono. 
Leyendo el texto de Ana Claudia García, permanentemente veía como el modo de vida de este hombre y sus objetos dispuestos en la vía pública, puede ser interpretada como una video instalación, video performance o media art. 
"no existe esencia o especificidad alguna que defina al artista: ni por su práxis ni por los medios que emplea"
Hay en la obra de Pechito mezcla de medios y códigos. Medio audiovisual en un contexto no habitual, cama en un lugar no habitual, flores, sillón, sahumerio e imágenes de archivo (como el que se ve en la fotografía pegada sobre el mármol (¿Olmedo es?)).


Cita García a Rosalind Krauss: "Las nuevas operaciones no se definen con relación a un medio específico, sino en relación con operaciones lógicas en una serie de términos culturales, para los cuales cualquier medio puede utilizarse".
Pechito dialoga con los terminos culturales, sociales, políticos y económicos en boga. La acción de tener su habitación y living en la vereda es una crítica muy fuerte a las concepciones que tenemos sobre los modos de vida. Él habita ese espacio de la misma manera que nosotros habitamos nuestro living. Está acostado mirando la tv, no dialoga con los transeúntes ni pide dinero. A veces está con algún amigo compartiendo la tv o charlando y tomando algo.

Esta operación de transpolación de espacios lo lleva a relacionarse con las nociones que plantea Ana Claudia en su texto. La instalación requiere pensarla en el espacio. Ocupa un lugar determinado y dialoga con él y este lugar es a su vez una espacio simbolizado. Nos remite a la idea de universo.
A su vez, Pechito transforma este lugar de circulación en un lugar el el que se puede leer la identidad del que lo ocupa, las relaciones que mantiene, y su historia. Transforma lo público en privado. Lo exterior en interior. Lo íntimo en masivo.

Hay una parte interesante en el texto de Ana Claudia en el cual señala que los efectos de la globalización son asimétricos y heterogéneos, en cuanto a que conecta a la vez que margina e inmoviliza dejando a muchos sujetos como los indigentes a quedar anclados fuera del sistema. Es irónico como Pechito solo consigueindo un enchufe, cosa casi imposible en la vía pública y reservado al ámbito privado, vive informado y conectado al mundo globalizado. Próximo paso para Pechito: una notebook con internet.

Volviendo a lo dicho al comienzo, el espectador queda indudablemente inmerso en la videoinstalación (o tele instalación) de Pechito. Todos los que por ahí pasamos habitamos por un segundo su living y vemos de reojo lo que está viendo en la tele. Hay algunos que se quedan más tiempo, charlando, alimentando o incluso llevándolo al hospital cuando necesita. El tiempo de inmersión lo decide tanto el espectador como el artista.

Lo que queda por analizar es la presencia de los medios audiovisuales en su obra. En su otro texto, Ana Claudia García define a la videoinstalación por dos elementos básicos: La presencia de imagen electrónica en el espacio real. Para esta noción básica, la obra de Alejandro pertenece al rubro.
"La video instalación se nos presenta como la puesta en relación de esa clase particular de imagen con un dispositivo de enunciación objetual" y algunas "hacen entrar en diálogo, también, al espacio real u objetual de la arquitectura en la cual se insertan".

Es interesante el contraste que realiza Pechito (¿sin saberlo?) entre la realidad que ocurre en la vereda, transeúntes anónimos, que se desplazan en la ciudad con objetivos y horarios, con la realidad de la televisión de noticieros, chimentos, los simpsons y películas, con además el agregado del espectador flaneúr que ve estas dos realidades simultáneamente. Hay alguna gente que Pechito ya sabe que va a pasar y a qué hora, y puede aventurar una ficción leyendo sus caras.

Para concluir, hay todavía un nivel más de la relación de Pechito con los medios, sus estrellas y los objetos de consumo. Chiche Gelblung le regaló el perfume de Antonio Banderas, por haber aparecido entrevistado en su programa. En la publicidad del perfume, las mujeres entran en un estado de deseo gatuno ante el paso de Antonio con su perfume puesto. Pechito lo usa. También salió en los diarios Clarín y La nación y en otros programas de tv. A la vuelta tiene un quiosco de diarios y por supuesto es amigo del diariero, asi que vió su imagen multiplicada por los más diversos medios de comunicación, incluyendo la radio. Y la vereda en que vive es la del Banco Francés. Completito.

1 comentario:

  1. V (entregado fuera de termino)
    Muy interesante la relectura del la noción de instalación del texto de Ana Claudia García aplicado al espacio público. Creo que el hecho de que esta instalación ¿urbana? se realice en el espacio público resignifica el concepto y abre todo un paraguas de conceptos nuevos a esa noción.
    El análisis que hacés del paisaje mediático a través de este personaje, resulta muy interesante.
    Quizás podríamos pensar como elemento diferenciador, entre la muestra de Canogar y los medios maquínicos, y esta instalación de "Pechito", al entorno, al medio de ehibición de los mismos.
    Sabemos que el medio -tanto el espacio de arte privado en este caso, como el espacio público- son medios de visibilidad que transforman y modifican el significado de una obra. El montaje urbano versus el montaje museístico se piensa, se conciba, se prevee de distintas maneras en cada caso.

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